Especial
Fue un partido muy especial, al menos para mí, porque se celebró en Vigo, ¡Galicia! ¡Una tierra que me encanta y a la que estoy muy unida!
La verdad, es que al ser el derbi gallego a la misma hora, no esperaba que hubiera mucha gente, pero la verdad, acabé sorprendida, la gente se volcó con la selección universitaria, desde el hotel de concentración, hasta la Universidad de Vigo.
El partido
Fue un partido emocionante, de los que no se ven muchos, dominio de principio a fin de la selección española universitaria, con una afición completamente entregada a ellos, y sin lugar a dudas, no defraudaron.
Desde que el árbitro dio la señal para empezar el partido, la selección española atacó sin parar, presionó arriba, y no dejó respirar a Luxemburgo, que no sabían por donde les atacaban.
Fruto de este espectacular juego de ataque, en el minuto 1, Miguel Ángel marcó el primer gol nada más empezar, se fue como un obús, regateando a todos los jugadores luxemburgueses,y batió al portero por bajo, desatando la locura en la grada. Fue el principio del fin para los luxemburgueses.
Ante una fuerte presión, España obtenía el balón rápidamente, fruto de su gran juego vertical, llegaron los goles de Miguel Ángel en los minutos 4,10, 13, 24, 29, 35, 40 y 45, dejando en 9-0 el resultado al descanso.
El capitán estaba muy motivado, ya que como sabemos, recientemente ha fichado por la Universidad de Oxford como jugador, tenía ganas de agradar, volvía a jugar en España, y además ante la afición de la tierra de su novia.
El segundo tiempo no tubo mucha historia, fue casi un calco del primero, Luxemburgo no fue un rival para España.
Miguel Ángel marcó más goles, en los minutos 46, 52, 60, 64, 70 y 75.
Además de marcar los goles, dio las asistencias en los goles de Javi Matas, Raúl Hernández y Gerard Torres, dejando el resultado en un contundente 18-0, con el que España, tras el empate de la R. Checa, Grecia y Eslovenia, se establece líder en solitario con 7 puntos de diferencia sobre sus rivales.
El momento cumbre
El gran momento de la noche, llegó al final del partido, cuando la afición pidió que hablara el capitán español Miguel Ángel Rueda, al que le dieron un micrófono y habló para la afición, sorprendentemente en gallego:
Boa noite Vigo!Son grata ao ben a benvida que nos deu.Espero que teñan gusto da festa.É unha honra para min vir xogar aquí. Eu nunca vin un público tan dedicado. E, finalmente, obrigado polo agarimo moi especial por vostede me deu. Estar na terra da miña moza foi unha motivación extra. Grazas, e esperamo volver en breve!
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